Te imaginas entrar en un lugar donde el tiempo se detiene. No hay teléfonos sonando, nadie interrumpiendo, solo tú, un espacio tranquilo y una taza de té humeante entre tus manos.
Afuera, el mundo sigue con su ritmo acelerado, pero aquí dentro todo está en pausa. Esa es la sensación que busco cuando recibo a alguien en mis sesiones individuales terapia Las Palmas: un momento en el que puedes bajar la guardia, respirar profundo y empezar a hablar de lo que realmente importa.
A veces llegas con palabras que salen atropelladas porque ya no puedes guardártelas más; otras, con un silencio lleno de cosas que aún no sabes cómo nombrar. Sea cual sea el caso, este es tu espacio.
Lo que diferencia una sesión individual de cualquier otro espacio
Una sesión individual no es como contarle tus problemas a una amiga, ni como recibir consejos rápidos de alguien que “cree saber” lo que necesitas. Aquí no hay juicios, ni prisas, ni respuestas prefabricadas. Lo que hay es un lugar diseñado para ti, donde cada minuto se dedica a escuchar, explorar y acompañar tu proceso.
Cuando trabajamos una a una, puedo adaptar cada herramienta, cada pregunta y cada silencio a lo que tú necesites en ese momento. No seguimos un guion rígido; seguimos el mapa que vamos trazando juntas a medida que avanzamos.
Momentos en los que puede marcar la diferencia
Imagina esto: es martes por la noche y llevas horas mirando el techo. Has intentado leer, mirar una serie, incluso limpiar para distraerte, pero el nudo en el estómago no se va. Algo pasó hace unos días —o quizá hace meses— y desde entonces no consigues sentirte en calma. No es que no lo hayas intentado: hablaste con una amiga, escribiste en un cuaderno, pero nada parece aliviar esa presión interna.
O tal vez estás en un momento crucial de tu vida. Un cambio laboral que no esperabas, una relación que se tambalea, o una sensación persistente de que “esto no es lo que quiero” sin saber exactamente qué sí quieres.
En cualquiera de estos escenarios, una sesión individual te ofrece la oportunidad de detenerte y mirar lo que está pasando con otros ojos. De poner nombre a lo que sientes y empezar a encontrar caminos para aliviarlo.
Lo que ocurre dentro de una sesión
Si vienes en persona, la experiencia empieza desde que cruzas la puerta. Te recibe un espacio cuidado, sin distracciones, donde puedes sentarte cómodamente y dejar que el mundo exterior se quede fuera. Si trabajamos online, ese espacio lo creamos igualmente, aunque estés en tu salón: unos minutos para centrarte, para que el cuerpo y la mente sepan que aquí y ahora, lo importante eres tú.
Comenzamos hablando de lo que te trae hoy aquí. A veces es un tema puntual; otras, algo más difuso que intentaremos desentrañar juntas. Yo escucho, pero no solo con los oídos: observo tus gestos, tu tono de voz, la forma en que respiras cuando hablas de algo.
Según lo que surja, puedo proponerte una dinámica: quizá una visualización para conectar con una emoción concreta, un ejercicio de constelaciones adaptado al formato individual, o una técnica de mindfulness para ayudarte a reconectar con el presente. No hay un método único, sino un abanico de herramientas que elijo pensando en ti y en este momento concreto.
Cerramos siempre la sesión con un pequeño resumen de lo que hemos visto y con algún paso, reflexión o práctica que puedas llevarte para integrar lo trabajado. No busco que dependas de las sesiones; busco que cada encuentro te deje un poco más fortalecida y consciente.
Mi forma de acompañarte
No creo en las terapias que te dicen lo que tienes que hacer como si hubiera una fórmula mágica para todos. Creo en escucharte de verdad, en validar lo que sientes y en caminar a tu lado mientras vas encontrando tus propias respuestas.
En las sesiones individuales terapia Las Palmas que facilito, el ritmo lo marcas tú. Si un día necesitas hablar sin parar, hablamos. Si otro día lo que quieres es trabajar en silencio con una técnica más introspectiva, lo hacemos así. Lo importante es que te sientas segura, escuchada y respetada en cada momento.
Presencial o online: dos caminos, la misma conexión
Algunas personas me dicen que prefieren el formato presencial porque les ayuda salir de casa, cambiar de ambiente y sentir la cercanía física. Y es cierto: estar en el mismo espacio tiene algo especial.
Pero también están quienes, por distancia o por comodidad, eligen el formato online. Y te aseguro que la conexión y la profundidad que alcanzamos no se pierden en la pantalla. He visto procesos online tan potentes como los presenciales. Lo importante no es el lugar físico, sino la calidad del vínculo y el compromiso que ambas ponemos en el trabajo.
Sea como sea, elijas lo que elijas, el objetivo es el mismo: que este espacio sea tu refugio, tu laboratorio de cambio, tu espejo amable.
Lo que te llevas después de una sesión
A veces, te llevas claridad: eso que parecía un lío enredado empieza a tener sentido. Otras, te llevas alivio: la sensación física de que respiras más profundo y que algo dentro se ha aflojado. Y otras, te llevas la decisión que llevabas semanas o meses evitando tomar, pero que ahora sientes con seguridad.
El cambio no siempre es inmediato ni espectacular, pero sí es real. Cada sesión es una semilla que vas plantando, y con el tiempo ves cómo tu forma de sentir, pensar y actuar se transforma.
Tu momento para priorizarte
No tienes que esperar a “tocar fondo” para buscar ayuda. Las sesiones individuales no son solo para quienes atraviesan una crisis; también son un regalo preventivo, un espacio para escucharte antes de que el ruido del día a día te desconecte por completo de ti.
Si sientes que necesitas un lugar para hablar, para sentir, para encontrar dirección, este puede ser tu momento. Ya sea en presencial o en online, las sesiones individuales terapia Las Palmas están pensadas para darte ese espacio donde tu historia importa, tu voz cuenta y tu bienestar es la prioridad.
Yo estaré aquí para acompañarte, sin prisa, sin juicios y con la confianza de que cada paso que des hacia ti misma vale la pena.